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VESTIR UNA MESA CON ESTILO:
5 TIPS PARA TRANSFORMAR
UN DÍA COMÚN EN EXTRAORDINARIO.
 por Carina Michelli.

Seamos sinceros: cuando te preparás para salir, ¿no disfrutás eligiendo ese vestido y esos zapatos que tanto te gustan? ¿No te sentís distinta? ¿Y por qué no te animás a hacer lo mismo con tu mesa de todos los días? Es simple, es entretenido y te permite renovar el “paisaje” de tu casa con sólo pequeños toques de buen gusto y calidez.

Recordemos: la mesa es el lugar donde se van a degustar los platos que pensaste y creaste para tus invitados, nada más y nada menos. ¿Qué te parece darle su momento de gloria? Existe todo un mundo de opciones para combinar, pero quiero acercarte 5 tips que sí o sí te ayudarán a transformar esa comida rutinaria en un encuentro excepcional. Tomá nota:

1- Mantel: el punto de partida. Es el “lienzo” sobre el que vas a apoyar tu “obra de arte”. Puede ser neutro, a rayas o estampado, pero siempre va a ser la base para el hilo conductor cromático que elijas. Incluso los individuales, siempre prácticos. Las servilletas y repasadores bordados hacen su aporte al juego visual subrayando los matices seleccionados. Sobre el mantel vas a combinar todos los colores y texturas: es tu gran aliado.

2- Tablas: el accesorio “invisible”. Sean de madera, de mármol o combinadas, siempre ofrecen un toque de distinción para que lo preparado se vea aún más espléndido. No las reserves sólo para un momento determinado: a veces resulta muy bueno inventar alguna excusa extra para usarlas. Según el modelo que elijas podés utilizarlas como plato de sitio o como plato principal si tu mesa es informal.

3- Vajilla: el secreto a voces. Tenés la oportunidad de demostrar todo tu estilo, renovándola. Hoy sobran opciones que te permiten acceder a composiciones infinitas. Ya pasó de moda combinar vajilla, mantelería y cristalería: es momento de fluir. Que sea informal no significa que no sea elegante. Por ejemplo, la mezcla de cerámica con detalles en dorado se lleva muy bien con la madera, y si le sumás un juego de cubiertos divertido… el resultado es encantador.

4- Centros de mesa: el corazón de la velada. De vez en cuando está bueno jugarse por caminos no tan tradicionales. Una buena idea es improvisar centros de mesa muy originales con macetas de suculentas o hierbas de distinto tipo (las que tengas a mano, pueden ser las de estación), dándole un toque informal a la mesa con hojas verdes. Esto no impide que ubiques floreros pequeños en distintos lugares de la mesa. Las flores siempre aportan energía positiva, incluso en elegantes bandejas con velas que suman refinamiento y calidez.

5- Tonos: una “paleta” para brillar. No le tengas miedo a combinar colores con toques dorados. Todo es válido siempre que la armonía permita una lectura visual agradable. Y, definitivamente, ofrecéle un lugar a los brillos: terminan siendo protagonistas realzando las tonalidades con creatividad y distinción.

Ahora sí, solo resta preparar cosas ricas y sorprender a tus invitados. Quizás tu familia te termine pidiendo que todos los días sean una fiesta así… ¿Y por qué no?

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