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 por Carina Michelli.
ESTILO NÓRDICO BOHEMIO:
4 tips (y un deseo) para tener en cuenta.

No hay dudas: el estilo nórdico es hoy una opción imposible de eludir. ¿Será por su minimalismo acogedor? ¿Por su impecable diseño? ¿O por todo eso junto? Pero vamos a subir la vara un poco más, mezclándolo con otro mundo alucinante: el bohemio. El resultado es una tendencia súper actual y por demás vistosa, que ofrece funcionalidad y permite combinaciones perfectas.
Veamos 4 tips para potenciar al máximo el estilo nórdico bohemio en nuestro hogar:

1- Colores: la invitación está hecha. El color blanco es siempre amable y es el tono de fondo predominante en el estilo nórdico. Un lienzo sobre el que podemos hacer trazos con aportes étnicos y multiculturales, tanto en alfombras como en mantas y almohadones, y lucirnos con distintos tipos de accesorios. La versatilidad juega a favor a la hora de elegir: a la claridad escandinava le sumamos la potencialidad bohemia para dar un toque de actualidad y sello propio.

2- Texturas: el secreto visual. Son la gran excusa para enriquecer el paisaje de cada ambiente. Permiten ganar calidez y dar rienda suelta a los contrastes que nos gustan. Sean superficies rugosas o lisas, con estampados tribales o sugerentes, se destacan sobre el fondo claro de la decoración nórdica con solidez y sin estridencia.

3- Maderas: el marco natural. La naturaleza está muy presente en los ambientes nórdicos, con muebles de maderas que se ensamblan de manera sutil con los suaves tonos reinantes, imprimiendo una singular sensación de cobijo y calidez. Podemos realzar la naturalidad de la atmósfera a partir del uso de plantas, en especial de hojas anchas. Las líneas simples de los muebles, sostenidas con la nobleza de la madera, otorgan una serenidad y una armonía únicas.

4- Una deco con luz verde para tu imaginación. Este estilo propone un eclecticismo que habilita “los trazos de autor”. Permite bajarle las revoluciones al minimalismo por momentos demasiado monótono de la decoración escandinava y huir de la seriedad desmedida, a partir de todo el repertorio que ofrecen los rasgos bohemios. Brillos, lentejuelas, flecos en almohadones y mantas en tonos claros y oscuros entrelazados con algún destello de color encuentran el marco indicado. Una bandeja con velas y algunas flores también aportan lo suyo, enriqueciendo el paisaje.

El deseo: que puedas canalizar tu personalidad sin atenuantes: ¡el estilo nórdico bohemio es ideal para lograrlo! Nos permite abrir las alas y volar con nuestras propias ideas, a partir de atrevernos con fusiones absolutamente personales. No le tengas miedo a los brillos, a los contrastes, a los excesos.
La oportunidad está a la vista. ¡No la desaproveches!